A juicio del experto, y representante de la IEC en Chile, el país debe equiparar sus estándares de producción de cables eléctricos al nivel internacional para explorar nuevos mercados. En el futuro, Chile podría ser productor de partes y piezas tecnológicas de sistemas de telecomunicaciones o automotrices.

Si bien la industria de conductores eléctricos en Chile ha acumulado experiencia y goza de gran calidad, los requisitos internacionales que rigen la normativa técnica y de instalación han ido cambiando. Ello implica que la industria debe adecuarse a las nuevas demandas y necesidades del mercado. Víctor Ballivián, presidente de la Corporación Chilena de Normalización Electrotécnica, Cornelec, y representante en Chile de la International Electrotechnical Commission, IEC, destaca que las autoridades nacionales están en vías de mejorar las normativas que regirán en el futuro a los estándares de fabricación, uso e instalación de conductores eléctricos.

Los reglamentos fueron sometidos a consulta de expertos y fabricantes y se encuentran en la etapa final previa a su aprobación. Estos tendrán “nuevas exigencias en cuanto a la calidad, a la seguridad de los productos eléctricos, cables y conductores”, indica el presidente de Cornelec. La nueva reglamentación implicará que la “industria nacional tiene que ponerse a la altura de los fabricantes internacionales” e “incorporar a los procesos productivos los estándares de seguridad de los productos, calidad, características y prestaciones eléctricas de los mismos”.

Víctor Ballivián resalta que estas son oportunidades para Chile. El nuestro es un país productor de cobre y cuenta con una larga tradición de fabricar cables eléctricos. Por ello, de la mano de nuevos estándares a nivel mundial, “tiene que mirar el mercado internacional, más allá de suministrar productos para el mercado chileno. Y la razón es muy simple. Como Chile es un país abierto a los productos que vienen de afuera, tiene que competir internamente con los importados. Y lo importante es competir con los más altos estándares de calidad y de eficiencia”.

Actualmente, la industria productora de conductores eléctricos no se ha integrado a la IEC Chile, aunque ha participado de las consultas para mejorar la normativa de los cables eléctricos encabezada por la SEC. En la International Electrotechnical Commission participan activamente las industrias relacionadas con instalaciones eléctricas: de protección, control de instalaciones eléctricas, iluminación y también con áreas relacionadas con la medición eléctrica. Recientemente, se está formando un comité de estándares orientado a paneles fotovoltaicos “para incorporar en la normativa internacional aquellas particularidades que pueda requerir el mercado nacional”.

Víctor Ballivián manifiesta que “fabricar productos eléctricos ya no es como antes que se fabricaban solamente en países donde existía el desarrollo tecnológico. Hoy en día, la inteligencia puede estar en un país, y las manufacturas pueden estar en otros. Tenemos el caso que hoy las tecnologías requieren de productos que son parte de una integración. Chile podría ser mañana productor de partes y piezas tecnológicas que van a integrar sistemas”.

El presidente de Cornelec es categórico en pensar que el nuestro “puede ser un gran productor de tecnología a partir del conocimiento. No necesariamente fabricante”.

En este contexto, el comité de paneles fotovoltaicos que se está conformando obedece a ajustar las tecnologías en esta materia a la realidad del país. “Chile es un país dentro del contexto internacional que tiene una de las zonas de más alta radicación solar, a lo que se suman características de sequedad y altura. La radicación no es igual o inferior a otras partes del mundo, pero es particular a esta parte del mundo”.

Al participar Chile en el trabajo normativo internacional “puede aportar con condiciones y aquellas características que son exclusivamente propias de la región y, con eso, indudablemente aportar a mejorar las tecnologías”, explica.

Por ello es que el ejecutivo cree que es muy relevante que en la IEC y en el comité chileno “deben participar todos los actores del mundo electrotécnico: academia, fabricantes, los usuarios, organismos públicos, normalizadores, entre otros. Así funciona en otros países y debemos aprender a trabajar de esa manera”.

Al representante del organismo mundial de normalización electrotécnica le preocupa que el retraso de nuestro país en actualizar sus reglamentos y normas eléctricas, afecte el control de calidad de los productos que llegan del extranjero. “Estamos en un mundo global, y todos los países abogan por un estándar común para que con un certificado internacional se pueda identificar que un producto cumple y es reconocido por el resto de los países”.

Las normas internacionales de la IEC son compartidas por todos los mercados, ya que son de la más alta exigencia porque son desarrolladas por la propia industria y por sus especialistas.

“Si Chile quiere realmente ser un actor internacional en el suministro de conductores, indudablemente no solo tiene que declarar, sino también incorporar, en sus procesos productivos todos los requisitos que demandan los estándares internacionales”.

Víctor Ballivián señala, con pleno convencimiento, que el país tiene ventajas en la producción de cables estructurados para el uso de alta tecnología.

“Yo diría que el país tiene el conocimiento y la capacidad para ir adelante en este tipo de aplicaciones, desconozco cuál es la estrategia de la industria. Debería existir una estrategia de incorporarse en el centro de este ámbito de la aplicación. Cada vez más se utiliza este tipo de cables estructurados, no solo en los autos eléctricos, sino en todos los sistemas de telecomunicaciones y sistemas de automatización”.